
Es un buen momento para comentar y aclarar un poco en qué consiste la epigenética porque estos últimos días se han publicado diversos estudios procedentes, o en los que han participados, centros de investigación nacionales, que tratan sobre la implicación de la epigenética en procesos celulares, como son la correcta duplicación del material genético en la división celular, o su implicación en el desarrollo de tumores.
El concepto epigenética se refiere a aquellos factores que determinan la expresión de nuestro ADN. Estos factores pueden ser externos, entendiéndose por ello, elementos tales como la exposición a la luz, la temperatura, presencia de productos tóxicos, o la propia nutrición (sobre todo durante la gestación), o internos, refiriéndose en este caso a procesos propios de regulación celular. Esta regulación en la expresión genética hace que partiendo de una misma célula embrionaria se dé lugar a células tan dispares como las neuronales del cerebro o las epiteliales de la piel.
Uno de los procesos de regulación consiste en las marcas epigenéticas a partir de la metilación de genes. Los grupos metilos son pequeñas moléculas compuestas tan sólo por cuatro átomos (uno de carbono, y tres de hidrógeno). La incorporación de estos grupos metilo a un determinado gen actúa a modo de etiqueta o marca de “fuera de servicio” provocando que no se exprese, quedando de esta forma silenciado. Los genes no metilados serían en cambio genes encendidos.
En relación a los factores externos y su relación con estas marcas, decir que hay determinados alimentos ricos en grupos metilo como las vitaminas. Las vitaminas en su gran mayoría no pueden sintetizarse por nuestro organismo, y las tenemos que obtener mediante la dieta a través de la fruta y la verdura. Se ha comprobado en experimentación animal cómo la dieta en la gestación influye en la manifestación o no de determinados genes de manera irreversible. De adultos, la dieta también influye en estos procesos de metilación, aunque los procesos son reversibles retomando hábitos de nutrición saludables.
Este mecanismo de marcaje, que es heredable y reversible, permite diferenciar las células a través de la expresión genética, sin alterar el mensaje, tan solo “apagando” partes concretas del mensaje.
Uno de los estudios realizado por la Departamento de Genética de la Universidad de Córdoba, sobre la planta Arabidopsis thaliana, ha descubierto una enzima capaz de revertir el proceso de “silenciado” eliminando estos grupos metilo del gen. La enzima en concreto elimina los metilo unidos a la base citosina del ADN (recordad que eran cuatro las bases del ADN: citosina, guanina, timina y adenina). El otro trabajo en el que han participado miembros del CSIC, muestra la implicación de estas marcas epigenéticas en el correcto desarrollo de la replicación celular, evitando que se den fallos en ella.
Ambos proyectos tienen importantes implicaciones, ya que tanto el silenciamiento de genes, como los fallos en la duplicación genética, están asociados por ejemplo al desarrollo de procesos tumorales y ambas líneas de investigación trabajan en la aplicación de los resultados en el conocimiento de los desarrollos tumorales.


